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Entender todos los componentes que constituyen el capital que se está invirtiendo, tanto en activos fijos (inmuebles, maquinaria) como en capital de trabajo (nivel de cartera, de inventario, de cuentas por pagar, caja, etc)
La rentabilidad de una empresa no debe mirarse sólo por las utilidades que dejan las ventas, también es necesario tener un flujo de caja eficiente que responda a las necesidades de la compañía. Conoce aquí cómo planear la rentabilidad de tu empresa.
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Contenido del artículo
- ¿Qué es la rentabilidad de los negocios?
- ¿Cómo se planea la rentabilidad?
- Controlar costos y gastos para mejorar la rentabilidad
Para analizar y planear la rentabilidad de un negocio es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:
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Entender todos los componentes que constituyen el capital que se está invirtiendo, tanto en activos fijos (inmuebles, maquinaria) como en capital de trabajo (nivel de cartera, de inventario, de cuentas por pagar, caja, etc)
Fijar metas y objetivos en el tiempo (Por ejemplo: 5 años) para compararlos contra la utilidad que se va generando.
Revisar constantemente dónde se pueden lograr economías: al optimizar los costos, controlar los gastos y ser más eficiente con el capital invertido. En este aspecto es importante cuidar el flujo de caja.
“El flujo de caja da vida a la empresa, es lo que te permite operar con la suficiente holgura y no tener que caer en sobrecostos innecesarios. Un mal manejo de caja puede comerse la rentabilidad de la empresa”, advierte Sergio Cárdenas.
Por eso, un buen ejercicio de planeación para medir la rentabilidad debe incluir las expectativas del P&G (ingresos, costos, gastos y utilidades), las expectativas del comportamiento del balance (su estructura, dónde están las inversiones, cómo van a evolucionar en el tiempo) y las proyecciones del flujo de caja (de dónde va a salir la plata, cómo la voy a invertir, cómo voy a financiar el crecimiento).
La rentabilidad de una empresa no se puede dejar al azar, esta también hace parte de los ejercicios de planeación que toda compañía debe hacer para el mediano plazo y revisar anualmente con el fin de hacer los ajustes necesarios para lograr los objetivos planteados.
Cabe precisar que la rentabilidad hace referencia a los beneficios que obtiene una empresa cuando hace una inversión o desarrolla una actividad productiva. Para establecerla se debe poder comparar el resultado de la operación de un año con el nivel de inversión que se hizo. Muchos la asocian con los buenos resultados (o malos) de las ventas o con los datos que arroja el estado de pérdidas y ganancias (P&G), pero esta es una mirada corta.
Entonces, ¿cómo se mide la rentabilidad de los negocios? Sergio Cárdenas Yanes, socio de Valora Consultoría, dice que hay dos formas de hacerlo según el tipo de empresa.
Empresas intensivas en activos fijos o capital | Empresas de servicios que no tienen inversiones fijas muy altas |
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Estos negocios establecen unos indicadores y se fijan unas metas volantes con base en ellos hasta llegar al nivel de rentabilidad deseado. Ejemplo: una compañía de manufactura |
Estos negocios tienen un capital fundamentalmente humano o intelectual entonces se fijan metas en términos de rentabilidad objetiva sobre la base del capital intelectual intangible. Ejemplo: una compañía de tecnología que cuenta con ingenieros o expertos en desarrollar software o en el manejo y análisis de datos. |
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Para Néstor Raúl Hermida Gómez, economista y especialista en finanzas, una forma de mejorar la rentabilidad de una empresa es alivianar los costos y gastos incorporando la innovación. “Hay que meterle innovación a la compañía. No se pueden seguir haciendo las cosas de la misma manera como hace 20 años. Hay que buscar formas de producir bajando los costos sin perder la calidad”, señala.
En muchas ocasiones, la rentabilidad se asocia con los buenos resultados de las ventas o con los datos que arroja el P&G, pero es necesario ampliar esta visión. Para planear la rentabilidad de los negocios, se debe poder comparar el resultado de la operación de un año con el nivel de inversión que se hizo.
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